Talleres búsqueda de orígenes Gerona y Tarragona

Talleres búsqueda de orígenes Gerona y Tarragona

 Por Eva María Gispert Cubarsí y también Eva Maria Ferreiro Carracedo

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El sábado 24 de mayo  hicimos el taller de orígenes en Llagostera (Gerona) y el 31 de mayo  en Altafulla (Tarragona).

En cada uno de los talleres eran unos 8 padres y madres con hijos de diferentes edades. Desde mi punto de vista esta variedad lo enriquece y vemos, lo que precisamente comentábamos en el taller, que la elaboración de las vivencias de estos orígenes pasa por diferentes etapas y significados según la edad, el trabajo realizado por l@s padres y madres adoptivos, y la personalidad de cada niñ@.

Empezamos justamente por nuestro origen, el del ser humano. Es el único de todas las especies que cuando nace es inmaduro. Necesita de los estímulos, afecto y protección de un adulto para crecer y desarrollarse de una forma sana. Y eso lo cambia todo!

En las primeras semanas, meses de vida, solo puede comunicar sus estados internos con el lloro. Y si eses estados internos son atendidos se produce en los 3-6 primeros meses de vida una transformación espectacular. Así vemos, ya en el primer año, que se comunica activamente, explora con curiosidad y se desplaza. Si ha tenido esta seguridad y atención, llega a su máximo apogeo a los 18 meses, cuando empieza a expresar su mundo interno y lo que observa del externo a través de las palabras. Es también la representación de sí mism@, de sus experiencias y el mundo que le rodea. Esta atención del adulto y sobretodo de la madre es la base para la AUTONOMIA Y REGULACIÓN DE LOS ESTADOS INTERNOS.

Así también, estos estímulos adecuados, permanentes en el tiempo y atención exclusiva es la que permiten desarrollar una vivencia de si mism@s: una autoestima positiva y segura, con capacidad para ir regulando sus emociones. Este es la base de una buena resiliencia primaria.

Así pues, vemos que una parentalidad positiva es la base de nuestra autoestima, autonomía y capacidad para autorregularnos.

Cuando esto no se tiene o se rompe, es necesario hacer un trabajo por parte de otros adultos para repararlo y recomponerlo. Nunca más será igual porque ya hemos aprendido que esto puede desaparecer. Siempre pongo el mismo ejemplo: nosotros estamos seguros ahora que nos acostamos y amanece, sale el sol. Pero ¿qué pasaría si de repente un día no amaneciera y nos quedamos sin sol durante 6 meses? Aunque aparezca de nuevo y ya no vuelva a suceder, ya no tendremos la seguridad absoluta de que no puede volver a ocurrir! Ya no tendremos nunca más esa seguridad absoluta, lo hemos vivido!

MMoya13066rtCuando hay un abandono y el niñ@ pasa miedo, soledad y teme por su supervivencia, llora y no acude la madre que le dio seguridad o no acude nadie, este estado interno de no ser atendido y de no ser suficientemente válido para ser atendido, queda grabado. Por este motivo, es tan importante que l@s padres y madres adoptivos desarrollemos en ell@s una resilencia secundaria: un trato con los niñ@s que permitan encontrar nuevos significados a las circunstancias que provocaron su sufrimiento, disminuyan su culpabilidad y vergüenza. Un trabajo que permita elaborar los aspectos traumáticos de las carencias afectivas y el dolor de los malos tratos y abusos que pueden haber experienciado. Que puedan sentirse personas con un concepto de si mism@s sano, valiosas con autoestima positiva y dignas, con todo el derecho de ser respectadas y ayudadas.

Debemos aprender los padres y madres adoptiv@s a ser unos buenos tutores de resiliencia secundaria!:Desarrollar una buena escucha empática, sacar la culpa, resignificar la realidad injusta que vivieron, desarrollar la consciencia, ayudarlos a no victimizarse, dar apoyo afectivo a través de mensajes incondicionales, límites claros y firmes, visión trascendente de lo humano y compromiso social altruista, experiencias lúdicos-creativas que promuevan la alegría y el humor, orientarlos en sus potencialidades, recursos, aspectos positivos, fortalezas y expresión, también, de sus fragilidades como fuente de aprendizaje.

Solo por el hecho de haber sobrevivido a estas vivencias de abandono y malos tratos (el abandono y la institucionalización ya de por sí lo son) es una persona muy valiosa!

Estos orígenes son básicos para entender y entenderse!

Así búsqueda de orígenes para mi, es sinónimo de construcción de IDENTIDAD.

Y ahí empezamos a diferenciar:

  1. Búsqueda/construcción interna
  2. Búsqueda externa: viaje + familia biológica

A)     BÚSQUEDA O RECONSTRUCCIÓN INTERNA como base para poder explorar la externa:

  • Las preguntas que puede hacerse y la capacidad para digerir las respuesta o no respuestas.
  • Cómo estas preguntas son diferentes en el niñ@, adolescente y adulto
  • La memoria implícita y la racional
  • La introducción de la madre biológica y su elaboración de lo que ocurrió
  • Adoptar sus orígenes (sus vivencias) antes de la adopción: Cómo tenemos colocado los padres y madres adoptivos su historia y a la madre biológica (hicimos un ejercicio vivencial que les transporta al corazón y no a la cabeza)
  • Cómo vamos desarrollando la empatía necesaria para ayudarles a entender ese vacío, miedos etc..
  • Regresión, resignificar, mentalización.

B)      BÚSQUEDA EXTERNA:

  • Aproximación a la cultura, viaje al país de origen
  • Necesidad/curiosidad o no por conocer la familia biológica
  • Preparación del encuentro y posterior elaboración de ello
  • Diferentes estados internos y experiencias de adoptad@s adultos

Pasamos por todos estos puntos y otros que fueron surgiendo según las inquietudes y preguntas que tenían los padres y madres que estuvieron allí con nosostr@s. En Tarragona tuvimos, también, el privilegio de tener a Raïssa Janer, otra adoptada adulta que entre las dos pudimos ir aportando, también, una visión más experiencial y personal de nuestra propia búsqueda interna y externa.

Como siempre fue un taller muy gratificante y constructivo también para mi, por supuesto! No dejo de maravillarme y emocionarme cuando veo a estos padres y madres tan entregados, con ganas de aprender y trabajar para ser los mejores tutores de esta resiliencia secundaria que hablábamos.

Gracias por permitirnos aprender y revivir con vosotr@s todas estas experiencias. Es muy reparador y gratificante para mí también!

Información sobre  los  taller de orígenes en adopción realizados: 

http://www.familiayadopcion.com/actividades-para-familias/taller-de-origenes-en-altafulla-tarragona/

http://www.familiayadopcion.com/actividades-para-familias/taller-de-origenes-en-llagostera-girona/

Adopción, hiperactividad y metilfenidato ( I parte)

Adopción, hiperactividad y metilfenidato ( I parte)

Rosa Mª Fernández García
Eduardo Pásaro Méndez
Elena Borrajo
Josep Cornellà i Canals

tdha FOTO1Rosa, tienes que llevar a tu hijo al médico y darle la pastilla para que pueda trabajar en el colegio.
Esta es la frase que me soltaba a bocajarro la profesora de uno de mis hijos, hace aproximadamente dos años, en la puerta del aula.
Sin privacidad, sin aviso… un lunes. Eran las nueve menos cinco de la mañana y la semana prometía ser dura.
La conversación continuó, por supuesto en la puerta, saludando al mismo tiempo a otras madres de infantil que traían en ese momento a sus hijos al colegio. La situación era, cuanto menos, embarazosa. La conversación fue más larga, pero se podría resumir de la siguiente manera:
– Tu hijo no para un segundo, no es capaz de trabajar, es hiperactivo, no atiende, no obedece. No sé lo que es: problemas de atención, hiperactividad o autismo…¡lo que sea!, ¡no lo sé!, pero a tu hijo le pasa algo. Déjate ya de tantos libros, atiende a tu hijo y llévale al médico para que le den la pastilla.

Esta conversación no es ficticia. Esto ocurrió hace más o menos dos años. La profesora de infantil ya agotada, me invitaba a que le diese el metilfenidato a mi hijo.
Ella no sabía lo que era el metilfenidato (MTF), ni lo que le pasaba a mi hijo, sólo sabía que era incombustible y que su capacidad de aprendizaje era lenta con respecto al resto de la clase.
La realidad es que mi hijo demostraba muchas capacidades, pero no precisamente para leer o escribir, sino para jugar a todas horas y en cada momento. Mi hijo no era, y no es, hiperactivo, pero como cualquier niño de su edad, cuando se aburre,busca la manera de integrar en sus juegos al que está al lado. Mi hijo lo conseguía, lo que ponía de los nervios a cualquier profesor. Pero eso no es ser hiperactivo, ni justifica medicar a un niño de cinco años con una anfetamina.
El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, es el trastorno neuroconductual más frecuente en la infancia y la adolescencia, con cifras que oscilan entre un 5–8% . El metilfenidato en sus diferentes presentaciones (rubifén, concerta,
etc) es el fármaco de elección en el tratamiento de este trastorno, que se suele identificar con las siglas TDAH, Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.
Adelanto que si bien no es fácil conocer cuál es el consumo real del fármaco en la población, lo que sí parece evidente es la tendencia al alza en los últimos años  habiéndose multiplicado por diez en los centros escolares de nuestro país. Un ejemplo de ello es que no es aconsejable en menores de seis años, sin embargo cada vez es mayor la cantidad de niños en edad preescolar (3-5 años) que están siendo
medicados por supuestos problemas de atención.
Pero en la edad preescolar podría ocurrir que los síntomas de inatención obedezcan no a un trastorno neuroconductual, sino a una evolución madurativa más lenta que el ritmo de aprendizaje que imponen los planes de estudio actuales . Unos planes de estudio rígidos, inflados de fichas, con poco movimiento, poca experimentación y que obliga a niños muy pequeños a iniciarse en la lectura y en la escritura, aunque su sistema nervioso, su cerebro, no esté preparado para ello.
Puede ocurrir que simplemente el niño no esté preparado para empezar a leer y a escribir, pero sus compañeros sí son capaces de obedecer y estar sentados haciendo fichas. Esto le conducirá a llamar la atención, a invitar al juego a sus amigos, porque lo único que quiere es correr, jugar, salir al jardín… Lo triste es que está en edad de hacerlo, aunque el sistema (escolar) no le deje. Como mi hijo, habrá otros muchos niños que serán etiquetados (que no diagnosticados) de hiperactivos, aunque la base de su comportamiento no es ningún trastorno neurológico, sino una velocidad de maduración cerebral mas lenta que la de sus compañeros.
Investigaciones científicas recientes han demostrado que la falta de vinculación afectiva durante los primeros meses/años de vida supone un grave trauma para el desarrollo de la personalidad, ocasionando cambios neurobiológicos que influyen en el desarrollo, tanto a corto como a largo plazo, por eso muchos niños procedentes de la adopción (tanto nacional como internacional) llegarán a ser etiquetados en el colegio como hiperactivos o autistas dependiendo de la expresividad de su sintomatología . Si el niño adoptado responde al estrés que le supone el colegio y estar separado de sus nuevos padres, con movimiento, pobre atención y ansiedad en general, el niño será etiquetado de hiperactivo. Si por el contrario el niño se inhibe ante el estrés que le supone estar en el aula con sus compañeros y el profesor, entonces será un autista  (el término quasi autismo fue acuñado por Michel Rutter para definir un comportamiento propio de los niños que han vivido en orfanatos y que nos recuerdan al autismo). Cada vez son más los científicos que defienden la existencia de un pseudoautismo
y un pseudo-TDAH debido a la falta de vínculo afectivo durante los primeros años de vida.
Tdha2Pero ni una cosa ni la otra, como veremos a continuación. Una hiperactividad no desaparece cuando la actividad es de tu agrado, durante una hora, ni tampoco el autismo puede desaparecer al cruzar el umbral de la puerta de tu casa. Si tu hijo se relaciona de forma natural contigo y con sus hermanos, pero se convierte en una planta cuando llega al aula, piensa que el problema no es del niño, sino la situación que le rodea. Mi hijo recibió ambos diagnósticos, autismo y déficit de atención, ambos identificados en pocas horas de conversación conmigo y una llamada telefónica a la profesora, y por supuesto, sin un procedimiento u protocolo médico o psicológico exhaustivo.
Ambos los recibí con dolor, no tanto por no aceptar las dificultades de mi hijo que son muchas, como por la sensación de que el diagnóstico era erróneo, estaba basado en una percepción sesgada de su realidad. Aquella frase dicha por la supuesta especialista: “Olvídate de la adopción. Eso ya pasó. Tu hijo no se acuerda …” a mí me indicaba dos cosas muy claras. Una, no por el hecho de ser psicólogo estás preparado. Dos, necesitaba una segunda opinión de alguien que supiese de lo que estábamos hablando. De maltrato, de abandono, de apego…

 

El diagnóstico de autismo me movilizó a tener una segunda opinión, esta vez con expertos en niños y niñas afectados por deprivación y maltrato temprano. El autismo pasó a ser interpretado como una manifestación extrema de una alteración de apego, lo cual encajaba mucho más con mi percepción de cómo mi hijo se comportaba en casa y en el exterior.
Entre las alteraciones estructurales del sistema nervioso que los malos tratos o las situaciones de estrés post traumático (y el abandono lo es) provocan en el niño, podemos destacar: la disminución del volumen del hipocampo , alteraciones a nivel de amígdala, alteraciones de las estructuras cerebelares, del cuerpo calloso y del córtex prefrontal . Funcionalmente, se observan secuelas cognitivas (bajo rendimiento escolar), altos niveles de estrés psicosocial, dificultades conductuales y problemas sociales, que en algunos casos recuerdan un comportamiento pseudoautista.

Todos tenemos claro que la adopción es algo bueno, tanto para el niño como para la familia adoptiva, pero no podemos olvidar que toda adopción tiene su inicio en un abandono. La llegada al mundo de estos niños generalmente está asociada a desnutrición, abandono, maltrato, por no hablar de la falta de cuidados durante el embarazo, drogadicción, enfermedades de la madre, etc. 

Todas estas “circunstancias” pre y peri natales, actúan sobre un sistema nervioso joven, inmaduro, con gran capacidad de cambio. Porque no lo olvidemos, vemos, leemos, aprendemos, recordamos, queremos, amamos con el cerebro. Con un sistema nervioso evolucionado que nos distingue de los demás animales. Este cerebro posee una gran ventaja evolutiva frente a otras especies, y es que cuando nacemos venimos con un cerebro inmaduro, todavía poco formado; es maleable, modificable, flexible, … la experiencia lo moldea y le permite aprender.

Éste fenómeno se conoce como plasticidad cerebral y es lo que nos hace inteligentes. La experiencia moldea las regiones sinápticas (las conexiones entre neuronas) y las hace más eficientes, de tal manera que las conexiones que nos benefician se consolidan y las que no se usan, son eliminadas (poda neuronal). Pero lo que nos hace inteligentes, también nos hace más Vulnerables. Un cerebro inmaduro es VULNERABLE. Y un cerebro vulnerable bajo condiciones de estrés, maltrato, desnutrición, abandono, se puede ver gravemente alterado. Todo tipo de estrés, pero más el estrés traumatizante, produce elevadas concentraciones de glucocorticoides, las llamadas hormonas del estrés como el cortisol, la cortisona y la corticosterona, hormonas de acción contraria a la de la insulina que favorecen la obtención de glucosa (azúcar) en sangre y preparan al cuerpo para luchar o huir. Se trata de otro mecanismo evolutivo que nos permite enfrentarnos a un mundo hostil, y favorece la supervivencia del individuo y de la especie. Pero cuando el estrés es traumatizante, prolongado y además actúa sobre un cerebro inmaduro (entre los 0 y los 3 años), ocasiona graves alteraciones, y el cortisol, que era fuente de ventajas, se convierte en veneno sobre estructuras cerebrales todavía inmaduras: provoca la pérdida acelerada de neuronas, anormalidades en el desarrollo   cerebral por alteraciones de la poda neural, retrasos en el proceso de mielinización, lo que enlentece la comunicación neuronal y por último, pero no menos importante, inhibe la neurogénesis (formación de nuevas neuronas).

 

Según las últimas investigaciones realizadas tanto en humanos como en otras especies, la atención maternal mejora y mantiene la plasticidad neuronal del hipocampo , efecto que se produce, muy probablemente, a través de mecanismos que promueven la neurogénesis (formación de nuevas neuronas). Porque el cuidado y la atención de una madre hacia un hijo es tan importante, que es capaz de modificar la estructura del cerebro.

 

El apoyo de la madre durante el proceso de adaptación del niño en la infancia produce cambios en el hipocampo, aumentando su tamaño casi un 10 por ciento en aquellos niños que habían sido cuidados y queridos,en comparación con los niños cuya relación materna no había sido tan enriquecedora o no había existido. Y este es el caso de los niños que viven en muchos orfanatos.

 

El hipocampo es una estructura muy importante, parte del sistema límbico. Su función principal es la gestión de respuesta ante el estrés, pero también está implicado en el aprendizaje y la memoria. Juega un papel importante en la formación de nuevos recuerdos, siendo una estructura clave en el paso de memoria a corto plazo a memoria a largo plazo (fijación de la memoria a largo plazo). Es por lo tanto pieza clave en el aprendizaje. Y en los niños adoptados, en los niños que han sufrido abandono y malos tratos, está dañada .

 

La magia de las casualidades

La magia de las casualidades


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Un día, Alex Puig, entonces presidente de Afac, me preguntó si yo conocía a Eva Gispert. Le dije que no. Entonces me dio su número de teléfono y su email y me dijo que hablara con ella. Pero, ¿de qué tengo que hablar con Eva si no la conozco de nada?, le dije. Tú llámala y habla con ella.  Ante la misteriosa propuesta decidí  hacerlo al día siguiente. Le dije quien era y que Alex me había dicho que hablara con ella aunque no sabía de qué. Nos echamos a reír, porque a ella le había dicho lo mismo, así que empezamos a preguntarnos una a la otra qué hacíamos, a qué nos dedicábamos y por qué querría Alex que nos conociéramos.

A los pocos minutos entendimos el interés de Alex, y a esa primera conversación le siguieron otras muchas que nos llevaron a embarcarnos en la fundación  del Instituto Familia y Adopción. Y estaba yo en Barcelona, al año siguiente, dando una conferencia sobre Adopción y Escuela, cuando, antes de empezar, Eva me presentó a Lola Gulias, una agente literaria que estaba entre los asistentes. En total no creo que habláramos más de cinco minutos, pero a Eva le dio tiempo de decirle a Lola que yo había escrito una novela y a mí decirle que no sabía ni siquiera si quería publicarla. Mándamela, me dijo. La novela andaba perdida en el disco duro de mi ordenador y yo tenía la cabeza en otras cuestiones, así que no se la mandé inmediatamente. Un correo de Lola recordándomelo fue el principio de esta apasionante aventura que comenzó de esta manera tan inesperada.

Así, que, aparentemente, todo empezó con una casualidad… aunque yo no creo en las casualidades. Yo creo que formamos parte de un plan superior y que las cosas que nos pasan hoy  encierran la semilla de nuestro mañana, especialmente las inesperadas o inusuales, por eso yo creo en la magia de las casualidades.

Puede que hoy te hayas levantado de mal humor o puede que pienses que todavía es martes y queda mucho para el fin de semana, puede que no esperes nada de un día tan anodino, o sólo rutina y más rutina, pero atentos a lo que pase hoy, porque, como canta Serrat, hoy puede ser un gran día.

La magia de las casualidades