Por Beatriz G Luna

habilidades1El cerebro humano, al nacer, se encuentra inacabado. Si bien en el nacimiento ya está dotado de millones de neuronas, las conexiones que se realicen entre ellas en los primeros años de vida asentarán las bases de la personalidad y de todos los aprendizajes futuros. Esta mente humana está formada por distintas estructuras, algunas muy primitivas y otras increíblemente sofisticadas, y su maduración sigue unas fases de desarrollo que es necesario respetar y cubrir a fin de que la arquitectura cerebral sea lo suficientemente buena como para permitir al niño desplegar todo su potencial emocional y cognitivo, tanto en la primera infancia como en los año sde vida asentarán las bases de la personalidad y de todos los aprendizajes futuros. Esta mente humana está formada por distintas estructuras, algunas muy primitivas y otras increíblemente sofisticadas, y su maduración sigue unas fases de desarrollo que es necesario respetar y cubrir a fin de que la  arquitectura cerebral sea lo suficientemente buena como para permitir al niño desplegar todo su potencial emocional y cognitivo, tanto en la primera infancia como en los años escolares. Cuando ello no ha sido posible -en el caso de muchos niños adoptados, debido a las carencias sufridas en la primera infancia-, es preciso desandar el camino y ofrecer al niño los estímulos que preparan y reparan esas bases neuropsicológicas a fin de que el acceso al lenguaje, al razonamiento lógico, a la lectura, la escritura y a los aprendizajes  matemáticos pueda darse dentro de unas condiciones de normalidad. De este modo, ante un niño que presenta dificultades de aprendizaje, podemos llevar a cabo ejercicios que le provean de los inputs que su  cerebro necesita para organizarse.

A lo largo de sucesivos post vamos a presentar algunas actividades lúdicas y sencillas que se pueden llevar a cabo en el ámbito familiar con los niños y que les serán de gran ayuda para su desarrollo cognitivo.

Habilidades visuales y perceptivas

Dos tercios de la información que llega a nuestro cerebro lo hace por vía visual. Tan necesario es que el ojo esté en buenas condiciones para ver -y si no lo está, que se corrija con gafas o lentes de contacto-, como que la carretera que va del ojo al cerebro funcione correctamente para que seamos capaces de interpretar de manera adecuada lo que vemos. Algunos ejercicios que pueden ayudar a los niños a mejorar su función visual son los siguientes:

• Saltos con lápices de colores:

Se colocan frente al niño dos lápices de diferente color y se pide que los mire alternativamente cuando se le vaya diciendo (azul – naranja – azul…). Se ponen a derecha e izquierda y arriba y abajo.

• Juegos de percepción visual:

Juegos como el tangram, encontrar las diferencias, buscar dibujos ocultos, dónde está el personaje, etc, son de gran ayuda para preparar la visión para la lectura.

Habilidades auditivas

Nuestra voz sólo puede reproducir lo que nuestro oído es capaz de captar. Así pues, si queremos que los niños tengan un buen dominio del lenguaje, tendremos que empezar por entrenar su audición.

• Discriminación auditiva:

El objetivo es conseguir una mejora en la capacidad para distinguir entre sonidos, a fin de detectar las diferencias existentes en el lenguaje oral, tener una adecuada percepción auditiva y poder emitir una respuesta congruente. Se pueden realizar actividades de discriminar entre sonidos de instrumentos musicales: Se colocan frente al niño tres instrumentos de los que hay por casa (pandereta, flauta, maracas, por ejemplo), se le pide que mire para atrás o cierre los ojos y se hace sonar uno de ellos. El niño tiene que decir cuál ha sonado. También se puede hacer con fonemas: se dice un fonema (“mmmm”) sin que el niño nos vea los labios y tiene que señalar cuál ha escuchado (se pueden utilizar las letras que se pegan en la nevera).

Próximamente:   Habilidades táctiles y habilidades motrices